Los seis platos de comida más irreverentes del mundo

Vivimos por comer, pero no para comer, sin embargo, existen personas que no piensan lo mismo y hacen de la comida su estilo de vida. Más allá de aumentar la sazón y el sabor de los platos, la gente verdaderamente obsesionada por la comida crea platos realmente particulares ajustados a la personalidad alocada de cada quién. Sí, no estoy hablando precisamente de los expertos en la cocina, sino de personas muy creativas que han plasmado toda su creatividad estrafalaria en los platos de comida que han creado.

Hemos compilado los platos de comida más exóticos del mundo y, a continuación, presentaremos los seis principales, según los más representativos, culturalmente hablando, de cada país que encarnan:

Nota: recuerda que el grado de exotismo que te pueda parecer una comida depende del país donde te encuentres, es decir, lo que es normal en España puede parecer exótico en Italia y viceversa. En realidad, el grado de exotismo es directamente dependiente de la cultura, el mercado local de alimentos y la idiosincrasia de cada país.

  1. Lutefisk: en los países nórdicos (Suecia, Noruega y Finlandia) se suele comer este plato con mucho gusto, el cual está compuesto por bacalao macerado en hidróxido de sodio o soda caustica. Una vez que se deja pasar cierto tiempo, el pescado adquiere una textura cremosa con un olor intenso. Ojo, no precisamente se realiza con bacalao, también queda muy bien con pescado blanco.
  2. Muktuk: plato típico que forma parte del acervo cultural de los habitantes de Groenlandia y que está hecho principalmente de carne de ballena y grasa de ballena. Se sirve en trozos diminutos y se le considera un manjar de valor gastronómico inconmensurable.
  3. Cazu Marzu: la comida oriunda de Italia la conocemos en todo el mundo, ya que, en este planeta globalizado, la pasta y la pizza, por ejemplo, ya forman parte de las comidas habituales de todos los países del mundo. Sin embargo, en Cerdeña, Italia, se come con gran gusto una comida que en ninguna otra parte del mundo se come. Y es el queso podrido llamado Cazu Marzu, elaborado a partir de larvas depositadas por moscas en el queso para acelerar el proceso de fermentación. Este queso es blando y acuoso y resulta un deleite para el paladar, según los que los han probado.
  4. Insectos fritos: según los camboyanos, no hay nada más delicioso que una araña frita con ajo y hierbas, mientras que en África se disfrutar con placer los grillos fritos y son altamente recomendados por su elevado contenido proteico.
  5. Cuy asado: los peruanos comen más de 65 millones de conejillos de indias cada año, pues son muy ricos en cuanto a sabor y a proteínas y vitaminas. Son bajos en colesterol y son mucho más fáciles y baratos de criar que las vacas. Se puede comer fritos, al horno o asados.
  6. Kopi Luwak: es sin duda uno de los cafés más inusuales del mundo. Los granos de café son comidos por las civetas y luego de que son defecados, se recogen los granos y se utilizan para hacer el café. Presenta un mejor aroma y una menor amargura que el café normal.

 

KA la nueva obra de la cocina Vasca

La cocina vasca es sin duda uno de los focos de la mejor gastronomía del Estado. Los hermanos Elena y Juan Mari Arzak, Bruno Oteiza, Luis Irizar, José Ramón Elizondo, Fernando Canales Etxanobe, Eneko Atxa, Eva Arguiñano o Andoni Luis Aduriz son algunos de los nombres más representativos del talento culinario procedente del País Vasco.

Pero hablar de Karlos Arguiñano es hacerlo de un cocinero vasco que es conocido por todos. Sin duda, la contribución de Arguiñano a acercar la cocina al gran público ha sido enorme durante las últimas tres décadas. Su virtuosismo al desenvolverse en la cocina ha venido unido a sus buenas prestaciones comunicativas con una cámara de televisión delante.

Así, diversos canales de televisión de España han ido cediendo un espacio a Arguiñano para que hiciera de comer y, al mismo tiempo, divirtiera a los espectadores. Famosos son sus chistes y su buen humor, que fluye con total espontaneidad mientras los fogones aguardan o mientras el cuchillo da buena cuenta de los ingredientes que han de complementar el plato del día.

Pero el conspicuo personaje televisivo no debería hacernos olvidar que Karlos Arguiñano es un muy buen cocinero; más allá de su gran eco mediático, poner en duda su profesionalidad y sus conocimientos culinarios serían unas crasas equivocaciones.

En el restaurante KA, el chef Arguiñano repasa el recorrido gastronómico en el que ha venido profundizando en tantos años de trayectoria profesional. Cinco de sus hijos se afanan por proporcionar al cliente el más exquisito de los servicios. Entrantes, pescados, carnes y postres sirven como argumento a quien visita el comedor de KA para salir más que satisfecho. Y es que KA es un restaurante reconocido por su buena cocina, sí, pero también por la hospitalaria y cálida acogida que brindan a quien lo visita. Los pasteles y bombones confeccionados por Joseba Arguiñano ponen la guinda a esta maravilla visita.

Casa Alfonso Gastronomia

Muchos son los sitios donde se puede disfrutar de una buena comida y aquí te vamos a desentrañar los secretos de la gastronomia con mayusculas, lugares donde comer, donde sorprender a tus comensales y comida, mucha comida es lo que vas a poder encontrar en esta web. Porque muchos son los placeres que el hombre puede darse, pero si encima se hace necesario como el comer, no dudes que los vamos a destapar y te vamos a enseñar lo mejor de cada casa.

cocina-creativa

La gastronomia española es tan diferente como cada pueblo que tiene y es que desde el norte de España donde se degustan buenas carnes y comidas como para un regimiento, hasta el sur, donde las verduras y el pescado han tomado otro significado en las comidas; todos nuestros platos son ricos y lo suficientemente buenos como para alimentar a una población cada vez más exigente. Los chefs vascos, conocidos internacionalmente ven como una hornada de cocineros de otros parajes en España están tomando nuevas sensaciones y abriendo un nuevo mundo a otras culturas, como lo hace el madrileño Dabiz Muñoz o Angel Leon, el chef del mar ambos con estrellas Michelin con sus respectivos restaurantes DiverXO y Aponiente son un claro ejemplo de versiones distintas a como se venía concibiendo la manera de comer en España. El primero, un innovador nato y con el espectáculo como su mejor carta de presentación, sus platos ya son reconocidos en Gran Bretaña y en los Estados Unidos; por otra parte, Leon, más comedido en sus formas, muestra como del mar puede sacar todo tipo de elementos para comer y degustar como si embutidos del cerdo sacara, pero con pescado y demás seres del mar. Lo bueno es que no hay que abrir los moluscos, ya que siempre los traen preparados, imaginan tener que abrir una ostra viva como si uno de los desatascos de tuberias Valencia abriese un candado, nosotros no, por eso en Aponiente se disfruta del mar de otra manera.

Ambos son claros ejemplos de la nueva gastronomia que se está dando en nuestro país, alejada de los grandes platazos de comida de nuestras abuelas.

DiverXO

Uno de los nombres propios en la gastronomía española de los últimos tiempos es sin duda el de David Muñoz, el padre del restaurante Diverxo. Con tres estrellas Michelín como principal aval y reclamo, Diverxo se esfuerza por dar a los clientes una visión distinta de la cocina, completando un paso al frente en el que los platos no son amables ni comunes, sino radicales, innovadores e ingeniosos.

Por un precio que podría oscilar entre setenta y cinco euros y ciento veinte euros es posible sumergirse en el universo de David Muñoz. Abierto en Madrid desde 2007, Diverxo se ha convertido en todo un santuario de referencia para aquellos gourmets madrileños interesados en seguir aprendiendo. Aficionados a la alta cocina de todo el mundo se han interesado por esta irrupción del talento culinario español.

Con una combinación de duro esfuerzo y creatividad, David Muñoz ha ido poco a poco ganándose su espacio. Aunque es cierto que sólo unos meses después de haber abierto, el lleno en Diverxo se convirtió en la tónica habitual de cada noche.

Eso sí, para poder comer en Diverxo es necesario realizar la reserva con la antelación de un mes, ya que la demanda es enorme. Para acercarse a la cocina de David Muñoz es necesario abrir la mente y liberarse de todo tipo de prejuicios culinarios que pueden condicionar la estancia en Diverxo. Y es que quien va a Diverxo tiene que saber a dónde va, ya que de lo contrario podría quedar decepcionado.

Los gustos en Diverxo son intensos; la combinación de sabores, atrevida. Los ingredientes se mezclan unos con otros, dando lugar a nuevas experiencias. No resulta por tanto extraño encontrarnos en el menú con unas sardinas ahumadas con crema de jalapeños acompañadas por medio coco con un guiso ligero y aderezado con el ácido de berberechos o zamburiñas. en el mundo de Diverxo no está admitido dejarse sorprender por el sabor de un kimchi de fresas de Aranjuez que acompañe al yogur y al café.