La gastronomía española se luce en los premios 2018 de la AIG

La Asociación Internacional de Gastronomía, fue una iniciativa que surgió en el año 1983 y que en sus orígenes agrupaba tan solo a las academias de gastronomía de Francia Inglaterra y España. Hoy en día ya suma 30 países que representan a todos los continentes.

Entre sus objetivos se encuentran el desarrollo del patrimonio gastronómico y el salvaguardar las culturas culinarias, pero sin dejar de favorecer la cocina moderna, recompensando por tanto las investigaciones orientadas a la mejora de las cualidades de los alimentos, pero con la preservación de sus características tradicionales.

El evento más esperado cada año son los resultados de los premios de reconocimiento a la labor de chefs, pasteleros, sumilleres  y en general con todo lo relacionado con la cultura gastronómica.

Este año como ya se ha hecho prácticamente una tradición, España ha salido bien parada obteniendo varios de los premios de la AIG, con lo que nuevamente se pone en evidencia el excelente momento que atraviesa el mundo de la gastronomía española.

El premio más sobresaliente de los obtenidos por España, se lo ha llevado Abel Valverde, quien se desempeña como director de sala del Santceloni, el reconocido restaurante madrileño, por lo que se hizo merecedor del Gran Prix de l’Art de la Salle. Este premio busca reconocer la calidad de la recepción, el servicio y la hospitalidad, así como también del espacio y su decoración. Aunque no es la primera vez que un español logra este reconocimiento, si es verdad que el último se logró hace ya una década cuando en el 2008 lo gano Juli Soler.

El resto de los premios logrados corresponden a la categoría Prix logrando el reconocimiento como joven talento de la cocina, el cocinero español Pablo González-Conejero, del restaurante Cabaña Buenavista localizado en Murcia.

En cuanto al Prix au Sommelier que se otorga en reconocimiento al conocimiento sobre vinos y a las sugerencias de maridaje con platos, este año ha resultado galardonado el sumiller Rafael Sandoval, del restaurante madrileño Coque.

Oriol Balaguer, se hizo con el Prix au Chef Pâtissier y el libro  Dulce, publicado por Editorial Planeta Gastro, se alzó con el Prix  de la Littérature Gastronomique, por la recopilación de 100 recetas de los más reconocidos pasteleros y reposteros que preparan sus postres en los mejores restaurantes  de España y en los locales que algunos de ellos mantienen abiertos al público.

Selene, una chica que trabaja como administrativa en cerrajeros 24 horas dice que ya lo ha comprado y que comenzará con algunas de las recetas pues ya había probado con “Bake it simple”, de Oriol Balaguer y la experiencia que ha tenido ha sido fenomenal, pues dice que las recetas de verdad salen y degustarlas merece el tiempo que invirtió en la preparación.

Por último el Prix Multimedia que se otorga a un medio digital dedicado a la divulgación de la cultura gastronómica recayó sobre Excelencias Gourmet, medio que se ha convertido en el enlace entre la gastronomía española y la iberoamericana.

Estos premios vienen a evidenciar nuevamente que España continua siendo un referente en el mundo de la gastronomía y que la marca país continua presente en los eventos internacionales.

Venezuela: hallaca obra maestra culinaria

Una comida que engalana la mesa venezolana en las festividades navideñas, es un plato autóctono que guarda un proceso histórico de los aborígenes así es el concepto más adaptado a la hallaca venezolana. Un plato tradicional que forma una mezcla de ingredientes entre vegetales y carne roja y blanca envuelto en harina de maíz y conservado en una hoja de plátano. Es una receta que prepara en compañía de familia y amigos, ya que su preparación tiene trabajo en la cocina.

El señor Paulino Reyes, presidente ejecutivo de cerrajeros 24 horas fuenlabrada viajó a Venezuela y dice que es un plato que tiene una preparación única de cada venezolano que se atreve a la aventurar de hacerla, ofrece varias presentaciones dependiendo de cada estado venezolano. En la navidad es cuando se disfruta de este plato navideños en Venezuela y se disfruta en compañía de familiares y amigos.

Entre los pasos de la preparación de la hallaca son: cocimiento del guiso, preparar la masa de harina de maíz recocida, preparación de las hojas de plátano, armar la hallaca, amarrar la hallaca y cocinar la hallaca.  La señora Lucia Rojas, una oficinista de Pintores expresa, que tiene una hermana en Venezuela y ella le cuenta que el guiso se prepara todas las carnes juntas picadas en trocitos pequeños, la carne de gallina, la carne de res y la carne de cerdo, luego se le coloca los vegetales picados finamente, se adereza el guiso con ajo cebolla y pimentón. No se puede olvidar colocarle un vino tinto al guiso y luego dejar reposar para que se enfrié.

Continúa explicando que cada paso es un proceso histórico, pero todo conforman un mestizaje del negro africano y el indio americano. La oficinista de Pintores manifiesta que la harina se utiliza para preparar una masa de maíz, donde se pinta de color onoto ofreciendo el color amarillo. Esta masa se va a utilizar para colocar el guiso y colocarle aceitunas, pasas y alcaparras, la hoja de plátano será el envoltorio para colocar la masa estirada en la hoja y colocar el guiso, decorarlo con aceitunas, pasas y alcaparras y luego envolverla y cerrar con un hilo blanco llamado pabilo.

La hallaca venezolana es una receta única, es un plato exquisito, lleno de historia que ha marcado la nacionalidad de una población que comparte en el mes de diciembre con familiares y amigos de fiesta decembrinas, donde se intercambia hallacas, donde las regalan y lo mejor del mundo, es que ésta receta se prepara con todos los miembros de la familia. La tradición venezolana es: la dueña de casa o la abuelita prepara el guiso y los demás se turnan para los otros pasos como, por ejemplo; lavar las hojas y cortarla al tamaño que quedará la hallaca, otra persona montará el guiso en la hoja y la decorará con aceitunas, pasas, y alcaparras, otro miembro de la familia amarrará el envoltorio del guiso en la hoja de plátano y finalmente se cocinará por 20 minutos. ¡Pruébala y te enamoraras de su aroma y sabor!