¡Qué Importante es la Gastronomía!

Para todo ser vivo, alimentarse es una necesidad, es algo indiscutible, pero, algo que nos separa a los humanos de las plantas y los animales es la manera en la que lo hacemos. Podemos unir y transformar diversos elementos rudimentarios en uno solo más complejo, que vale más que la suma de sus partes, un platillo.

Ya la alimentación no la llevamos a cabo solo por satisfacer una necesidad del estómago, ahora atendemos a nuestro paladar, y al resto de los sentidos también, desde que aparece el plato en nuestra mesa para deleitar nuestra vista, pasando por el momento en el que los aromas de especies, quesos o carnes transita nuestras fosas nasales, cuando reconocemos la textura de nuestro bocado por ser crocante, suave o quizás algo que no podamos describir en palabras, las filosofías de diseño de éstos platillos varían según cada país y región dentro de cada uno de ellos, a eso le podríamos llamar gastronomía.

carne rostizada

Imagínense un mundo donde alrededor de más de 200 países coman lo mismo, alguna carne rostizada sin ningún tipo de marinado, acompañada de agua y quizás alguna legumbre hervida. Sin querer discriminar esta comida porque al final es alimento (Además bastante saludable), pero la verdad es que sería un mundo mucho menos feliz. El planeta necesita de distintas culturas gastronómicas: la compleja y rica cocina mexicana, las texturas y sabores de la comida asiática, la apasionante gastronomía española, la elegancia de la gastronomía francesa, la universalmente adorada comida italiana, la popular comida estadounidense, entre muchas otras.

El mestizaje a nivel de personas siempre ha sido un tema polémico por distintas razones, sin entrar mucho en detalles, pero sí se puede decir que el mestizaje de gastronomías ha traído cosas maravillosas al mundo, y no nos referimos únicamente los platillos que han nacido de éstas fusiones e internacionalización, sino lo que nos ha traído en cuanto a las relaciones entre nosotros, los seres humanos, transformando el satisfacer una necesidad del estómago, a un placer con amigos y familia.

Paella Valenciana

En la carta de todo buen restaurante español que se precie, ya sea de clientela exquisita o de corte tasquero y bullicioso, no pude faltar uno de los platos referentes de nuestra cocina: la paella. Y es que la paella se ha convertido en uno de los emblemas de España en el mundo y uno de los reclamos para los turistas que vienen buscando comida típica de este país.

Aunque este plato está expandido por toda la geografía nacional y, en la actualidad, por buena parte del mundo, suele asociarse por lo general a la Comunidad Valenciana. Incluso el nombre de paella procede del valenciano, lengua en la que paella significa sartén. Se trata de una sartén ancha que suele carecer de mango y que tiene por norma estar dotado de dos asas por las que agarrarla.

El arroz es el principal ingrediente de la paella, que pueda llegar a estar compuesta por infinidad de alimentos de añadidura. En la receta original de la paella valenciana, ésta venía formada por pato, pollo, conejo y caracoles; por su parte, la conocida como paella marinera estaba integrada por un combinado de pescado o marisco, o ambas cosas; en lo que a la paella mixta se refiere, en ella se incluye una mezcla de carne y pescado o marisco; por otro lado, la paella de montaña agrega productos típicos de cada diferente zona geográfica, como butifarra, pollo, conejo, costilla o setas.

Si estas en Valencia y quieres comer una paella, adelante; y si el restaurante está cerrado, pues haz lo que sea, llama a quien sea si es necesario, todo con tal de saborear la paella valenciana. Habría que atender a que la Consejería de Agricultura del Gobierno de la Comunidad Valenciana elaboró, junto al Consejo Regulador, la Denominación de Origen Arroz de Valencia. En estas bases que se sentaron de la paella valenciana se incluyen diez ingredientes que no pueden faltar: arroz, aceite de oliva, agua, azafrán, sal, tomate, garrofón, pollo, conejo y judía verde. No obstante, las variantes son muchas.

El Cocido Madrileño

El prestigio de un plato tan delicioso y genial como el cocido madrileño ha ido tanto in crescendo en los últimos años, que incluso parece haberse convertido en algo muy difícil de cocinar y que sólo está a la altura de chefs con conocimientos hondos de cocina. Es cierto que muchos restaurantes han puesto sus vistas en el cocido madrileño a la hora de exportar calidad culinaria, pero no hay que olvidar que se trata de una comida popular que puede prepararse en todas las casas sin grandes complejidades ni pedanterías teóricas en lo que a la receta respecta.

Cocido Madrileño

Y es que el cocido madrileño es uno de los emblemas del casticismo gastronómico español. Plato básico, barato y exquisito, puede llevarse a la mesa en cualquier época del año, siendo siempre un éxito incuestionable. Pese a lo enrevesado de muchas recetas y visiones culinarias, el cocido madrileño es fácil de cocinar; históricamente ha servido para aprovechar también el resto de carnes que sobraban en la casa, procediendo su existencia del plato conocido como olla podrida, aunque este emplease alubias en vez de los actuales garbanzos por los que apuesta el cocido.

De la misma forma que, si una puerta está atascada, llamamos a Desatascos Guadalajara, cuando el estómago esté totalmente cerrado por el frío del invierno o por la falta de apetito, lo mejor para abrirlo es ingerir un buen cocido madrileño. Este manjar siempre es un acierto; basta con inmolarse en la nube olorosa que lo envuelve en su preparación para percatarse de la delicia que iremos a degustar, el choque que te da al inhalar esa delicia es tal como el que los cerrajeros Majadahonda baratos evitan a la hora de solucionar los problemas de la tensión electrica en su hogar.

Tradicionalmente, el cocido madrileño se sirve entres vuelcos. Se trata de tres raciones que se sirven en la mesa en un orden concreto. Primero daremos vida a la sopa del cocido, que irá aderezada por fideos finos, aunque esto puede ser interpretado con otros productos como el arroz; en segundo lugar, serviremos los garbanzos, las patatas y las verduras; y en tercer y último lugar, llegarán a la mesa las carnes.

Gastronomia China

Hubo un tiempo en el que los restaurantes de comida china se instalaron en nuestro país como algo exótico y estrambótico que parecía estar condenado al fracaso. Y es que España puede presumir de la riqueza gastronómica en todos los rincones de su geografía; sin importar el lugar del país donde pongamos la mirada, allí encontraremos una personalidad culinaria enorme y un sello gastronómico de enjundia.

Pero entre la comida gallega, vasca, madrileña, catalana o andaluza consiguió hacerse un hueco la comida china, aunque a priori pareciera algo descabellado e impensable. Y ya parece imposible imaginar una ciudad o un pueblo de España en el que no haya un establecimiento de comida china.

Si nos remontamos verdaderamente a los orígenes de los restaurantes orientales en nuestra nación, encontramos cómo estos ya, en muchos casos, han superado las cuatro décadas de vida. Pero la calidad gastronómica de estos establecimientos siempre está en el ojo del huracán, ya que no faltan aquellos que dicen que la comida china que nos venden en España no tiene nada que ver con la que verdaderamente se come en el país asiático.

Y tal vez tengan razón las voces más críticas en algunos casos, ya que platos como los rollitos de primavera, el arroz tres delicias o el chop-suey son en realidad típicos de los inmigrantes orientales que llegaron hasta los Estados Unidos de América.

Por ello, llegados a este punto, sería interesante establecer una diferenciación entre aquellos establecimientos que reproducen una imagen de la comida china arquetípica y poco elaborada y esos otros sitios que sí tienen en su menú comidas auténticamente deliciosas, como los jiaozi, los dim sum, los hot-pots, los wonton, los xiaolongbao o las sopas de tallarines. Estos chinos de cocina más honesta y menos superficial sí que echan mano por ejemplo de exquisitos guisos preparados con la casquería más absoluta de algunos animales.

Casa Alfonso Gastronomia

Muchos son los sitios donde se puede disfrutar de una buena comida y aquí te vamos a desentrañar los secretos de la gastronomia con mayusculas, lugares donde comer, donde sorprender a tus comensales y comida, mucha comida es lo que vas a poder encontrar en esta web. Porque muchos son los placeres que el hombre puede darse, pero si encima se hace necesario como el comer, no dudes que los vamos a destapar y te vamos a enseñar lo mejor de cada casa.

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La gastronomia española es tan diferente como cada pueblo que tiene y es que desde el norte de España donde se degustan buenas carnes y comidas como para un regimiento, hasta el sur, donde las verduras y el pescado han tomado otro significado en las comidas; todos nuestros platos son ricos y lo suficientemente buenos como para alimentar a una población cada vez más exigente. Los chefs vascos, conocidos internacionalmente ven como una hornada de cocineros de otros parajes en España están tomando nuevas sensaciones y abriendo un nuevo mundo a otras culturas, como lo hace el madrileño Dabiz Muñoz o Angel Leon, el chef del mar ambos con estrellas Michelin con sus respectivos restaurantes DiverXO y Aponiente son un claro ejemplo de versiones distintas a como se venía concibiendo la manera de comer en España. El primero, un innovador nato y con el espectáculo como su mejor carta de presentación, sus platos ya son reconocidos en Gran Bretaña y en los Estados Unidos; por otra parte, Leon, más comedido en sus formas, muestra como del mar puede sacar todo tipo de elementos para comer y degustar como si embutidos del cerdo sacara, pero con pescado y demás seres del mar. Lo bueno es que no hay que abrir los moluscos, ya que siempre los traen preparados, imaginan tener que abrir una ostra viva como si uno de los desatascos Valencia abriese un candado, nosotros no, por eso en Aponiente se disfruta del mar de otra manera.

Ambos son claros ejemplos de la nueva gastronomia que se está dando en nuestro país, alejada de los grandes platazos de comida de nuestras abuelas.

DiverXO

Uno de los nombres propios en la gastronomía española de los últimos tiempos es sin duda el de David Muñoz, el padre del restaurante Diverxo. Con tres estrellas Michelín como principal aval y reclamo, Diverxo se esfuerza por dar a los clientes una visión distinta de la cocina, completando un paso al frente en el que los platos no son amables ni comunes, sino radicales, innovadores e ingeniosos.

Por un precio que podría oscilar entre setenta y cinco euros y ciento veinte euros es posible sumergirse en el universo de David Muñoz. Abierto en Madrid desde 2007, Diverxo se ha convertido en todo un santuario de referencia para aquellos gourmets madrileños interesados en seguir aprendiendo. Aficionados a la alta cocina de todo el mundo se han interesado por esta irrupción del talento culinario español.

Con una combinación de duro esfuerzo y creatividad, David Muñoz ha ido poco a poco ganándose su espacio. Aunque es cierto que sólo unos meses después de haber abierto, el lleno en Diverxo se convirtió en la tónica habitual de cada noche.

Eso sí, para poder comer en Diverxo es necesario realizar la reserva con la antelación de un mes, ya que la demanda es enorme. Para acercarse a la cocina de David Muñoz es necesario abrir la mente y liberarse de todo tipo de prejuicios culinarios que pueden condicionar la estancia en Diverxo. Y es que quien va a Diverxo tiene que saber a dónde va, ya que de lo contrario podría quedar decepcionado.

Los gustos en Diverxo son intensos; la combinación de sabores, atrevida. Los ingredientes se mezclan unos con otros, dando lugar a nuevas experiencias. No resulta por tanto extraño encontrarnos en el menú con unas sardinas ahumadas con crema de jalapeños acompañadas por medio coco con un guiso ligero y aderezado con el ácido de berberechos o zamburiñas. en el mundo de Diverxo no está admitido dejarse sorprender por el sabor de un kimchi de fresas de Aranjuez que acompañe al yogur y al café.

Sabor a Alicante

La provincia de Alicante es como un gran restaurante en sí misma. Estamos ante uno de los territorios de España que cuenta con más personalidad y variedad en lo que a su cocina se refiere. La riqueza gastronómica de Alicante es bien importante, pudiéndose incluir en ella platos tan característicos como la paella alicantina, dulces tan exquisitos como el turrón alicantino o bebidas tan sensacionales y sabrosas como las horchatas de chufa con fartones.

Y es que la horchata suele estar inevitablemente asociada al levante español, con la chufa como eje de su éxito en todo el mundo. Además de la horchata, otras bebidas como el agua de cebada o el agua de limón establecen sientan cátedra en lo que a los líquidos autóctonos de la provincia respecta. Y si el panorama se vuelve festivo y alegre, ¿qué cosa mejor que echar mano de los populares licores anisados que se convierten en uno de los motores del buen ánimo en multitud de festividades que se celebran en los pueblos de Alicante?

Para los más aficionados a los sabores dulces, Alicante también tiene su propia aportación. Si es invierno, el turrón alicantino será la mejor opción, una pieza de repostería esencial en cada hogar cuando llegan por ejemplo las navidades. Si, en cambio, es verano y apetece degustar cosas más frescas, los helados alicantinos serán otra de las oportunidades con las que ser feliz.

No haría falta que tuvieran que intervenir los solventes Cerrajeros San Juan Alicante para abrir el cofre de las esencias gastronómicas de Alicante, bastaría con visitar esta provincia levantina para darse cuenta de su enorme potencialidad culinaria. Con los productos de la huerta, podríamos cocinar ensaladas frescas y apetecibles; con las naranjas típicas de la zona, podríamos prepararnos un zumo estupendo y saborear simplemente cada gajo; con los salmonetes de Calpe, se nos abriría el paladar merced a lo mejor del mar levantino; con la toña alicantina, estaríamos muy cerca del cielo alimenticio.