Sushi con Sabor Latino

Durante los últimos 15 años, el que es ahora el plato más popular de Japón, el sushi, se ha internacionalizado de manera frenética, cultivando su popularidad especialmente en América del Sur. Países como Venezuela, Ecuador, Argentina, Perú y Chile han adoptado al sushi con fascinación, y se justifica, el sushi podría considerarse su propia ciencia y gastronomía entre ciencias y gastronomías.

Isao y Sushi Yamato en Guayaquil, Kaori y Wok & Roll en Maracaibo y Caracas respectivamente, Nihonbashi en Buenos Aires, Maido en Lima y Kintaro en Santiago son sólo algunos de los restaurantes destacados en estos países que han convertido a los latinos en verdaderos fanáticos de éste delicioso platillo.

Ahora, nos encontramos con una incógnita bastante interesante: ¿Qué nuevos sabores nos esperas cuando la comida japonesa empiece a formar parte de fusiones? Ya Perú, con su influencia japonesa más fuerte que en otros países, se ha adelantado a mezclar su maravillosa cocina con la también increíble gastronomía japonesa, podría decirse que esto se debe también a los elementos que tienen en común ambas cocinas, pero, ¿Qué sucederá con los demás países? ¿Veremos rolls aderezados con la deliciosa salsa de maní de los yapingachos? ¿O quizás la sustitución del arroz por pan de miga?, ¿O la del pescado por chivo en coco? La verdad es que las posibilidades son infinitas, como amantes de las distintas cocinas que hay en el mundo, no podemos esperar a ver fusiones novedosas entre culturas, historias y sabores latinoamericanos con sabores asiáticos. De hecho, en Venezuela se han atrevido a crear platos de sushi con plátano sustituyendo el arroz, dando al comensal un sabor innovador y autóctono.

Queda en el aire la pregunta de cuál será la próxima comida que cause un impacto tan fuerte en el continente, bien se sabe que los latinos son esponjas culturales, que hallan un balance entre su orgullo regional y la acogida que le dan a culturas internacionales de las cuales saben enriquecrse. La verdad es que el futuro de la gastronomía de fusión en América Latina es prometedor, teniendo además un prodigioso presente