¿CUÁNDO QUEMAMOS MÁS GRASA?

Si nuestro objetivo es perder grasa, estudios han demostrado que hacer ejercicio a primera hora de la mañana con el estomago vacio ayuda a perderla más rápidamente.

Según estudios realizados por los investigadores de la Universidad de Connecticut, tenemos los niveles de Insulina están en su punto más bajo y los de Glucagón en su punto más alto tras el periodo de ayuno nocturno. Esto ayudara a que nuestro cuerpo demande esa grasa como fuente de energía y por consiguiente vallamos eliminándola. Pero cuidado cerrajeros Ourense. No tendremos tantas fuerzas ni energía en ese momento, asique debemos de adecuar nuestros entrenamientos, sabiendo que nuestro rendimiento será menor y nos fatigaremos mas. Cuando nuestros niveles de Glucógeno muscular y Glucosa sanguínea son bajos, los músculos también queman más proteínas  para poder obtener energía, con lo que podremos perder el musculo que tanto cuesta ganar. Recordemos entonces que si nuestro principal objetivo es perder grasa haremos ejercicio en ayunas adaptando nuestro entreno.

Por el contrario si nuestro objetivo es la fuerza y la masa muscular deberemos realizar nuestros entrenamientos después de una comida ligera.

(Os recomendamos que antes de comenzar cualquier tipo de dieta consultéis con los profesionales del sector, pues ellos os podrán aconsejar sobre cuál es la mejor opción para cada uno, no intentas forzar la puerta de tu casa cuando te olvidas las llaves, llamas a un profesional de la cerrajeria)

“Los Ángeles del Infierno” de Hunter S. Thompson

Tengo auténtica debilidad por Hunter S. Thompson, al que considero un auténtico maestro; Thompson, el inventor del llamado periodismo “gonzo”, le da una vuelta de tuerca al “Nuevo Periodismo” de Tom Wolfe y se convierte en protagonista de la acción hasta extremos nunca vistos.
Su obra más conocida es, probablemente, “Miedo y asco en Las Vegas” –adaptada al cine por Terry Gilliam–, pero es esta “Los Ángeles del Infierno” la que considero su aportación más valiosa (y cuya primera copia dejé abandonada encima de una máquina tragaperras de un casino de Las Vegas, cosas de las casualidades), un trabajo menos novelístico que el primero pero que es una lectura tanto o más entretenida que la mencionada. “Los Ángeles del Infierno” se sitúa en los años 60 en California, una de las épocas más apasionantes de la historia reciente, el final de los “beatniks” y la aparición de los nuevos “hippies”; en las páginas de esta obra se entrecruzan Neal Cassady, Allen Ginsberg o Ken Kesey conformando un fascinante fresco de esos años.
Thompson elabora un exhaustivo reportaje de la banda de motoristas forajidos a los que ve como síntomas de una sociedad enferma. La obra es, además, una interesante muestra de cómo los medios generalistas retuercen la realidad para adaptarla a sus ideas y prejuicios y como son, en determinadas ocasiones, los propios medios los causantes de la alarma social. Thompson huye de los juicios apriorísticos y, aunque tenga su opinión, deja que el lector se forme la suya propia. Muchos ensayistas y periodistas deberían aprender de este autor y olvidar esa molesta manía de adoctrinar al lector, de convencerle de una tesis previa.
El estilo de la obra, su composición, es extremadamente libre, sin someterse a estrictas ortodoxias y utiliza de manera brillante multitud de citas y declaraciones que ayudan a comprender la historia de estos motoristas condenados al fracaso que chocan una y otra vez con los ciudadanos bienpensantes.
“Hablamos por teléfono casi una hora un jueves por la mañana. Yo estaba tan fascinado que no podía colgar. El alcalde hablaba de un modo muy exótico. Comprendí enseguida que era un hombre que desfilaba por la vida al ritmo de un tambor que yo no oiría nunca.”

Las obras de Thompson están todas publicadas por Anagrama en España y son, en mi opinión, imprescindibles. Aunque leyendo esto uno se deprime más comparándolo con el periodismo actual.

Algo de Sauvignon-Blanc americano

Aprovechando mi actual periplo por el continente amigo, he estado aplicándome con rigor de monje trapense a la degustación de los vinos propios de la zona, o no tan propios, pues el concepto de vinos del nuevo mundo abarca desde los afrancesados cabernets californianos, los golosos malbecs argentinos
o los afrutadísimos sauvignon-blanc chilenos.
Busco, como si fuera el grial, nuevos sauvignon-blancs, una de mis uvas blancas favoritas y que creo es desgraciadamente ignorada en España. Con el recuerdo que dejó en mi el “fumé blanc” reserva de Mondavi, he probado los siguientes:
– Casillero del Diablo Sauvignon-Blanc 2008: un vino de la línea más de batalla de la enorme bodega Concha y Toro. Es un vino sin madera, fermentado en acero inoxidable, con bastante fruta y cuya mayor virtud y mayor pecado es la presencia de aromas cítricos: es un vino agradable de beber, sin complicaciones, hecho con oficio pero que, por esa excesiva presencia de cítricos no es lo que espero de un caldo elaborado con esta uva. Buena relación calidad-precio.
– Duckhorn Vineyards Sauvignon-Blanc 2007: Mezcla de Sauvignon con Chenin en este

vino californiano que me defraudó bastante, sobre todo teniendo en cuenta su elevado precio. Tiene crianza en roble pero dicha crianza no le otorga, en mi opinión, mayor complejidad pero sí que reduce el peso de la fruta hasta generar un vino que se bebe pero no deja ningún recuerdo perdurable.
– Fumé Blanc de Robert Mondavi 2007: Un clásico entre los sauvignon-blanc californianos del creador del Valle de Napa como se entiende en la actualidad y cuya bodega es ahora parte del imperio vinícola de Constellation Brands. Mondavi lanzó el fumé blanc en 1966, y lo denomina así pues el paso en barrica le da unos aromas ahumados muy agradables. Es un vino en el que la fruta está presente, con aromas de melocotón y alguna fruta tropical; un vino magnífico con una graduación alcohólica y un precio bastante elevado pero que se alza como el mejor de los tres comentados con cierta distancia.
– Santa Rita Casa Real Sauvignon-Blanc 2008: Vino con las habituales virtudes de estos varietales chilenos: fruta y una adecuada acidez. Y sus defectos: escasa complejidad, un vino agradable de beber y con escasa persistencia en la boca, adecuado para acompañar arroces (como hice yo) o pescados.El aroma más destacado para mí es la pera, aunque la nota de cata habla de cítricos y de pomelo; no sé, yo veo y busco peras siempre en estos vinos, como si viniera de un “Spring Break” perpetuo.

Restaurante “Augamar” (La Coruña)

Reconozco que iba con muchas ganas al nuevo “Augamar”, ya que ser parte del grupo del “Alborada”, era para mí motivo suficiente para ir y sentirme confiado.
“Augamar” se localiza en la planta superior del nuevo edificio de la Marina Coruña, cerca del dique de abrigo. El restaurante tiene las mesas enfrentadas al mar y con unas vistas realmente espectaculares, con una decoración moderna y conseguida, aunque me guste más el diseño interior del local del “Alborada”.

¿Y la comida? Nada que ver con el otro local. Aquí se especializan en mariscos y pescados, con una carta no muy profunda. De entrada unas cigalas cocidas, no muy grandes, perfectas en su cocción y en sabor: un buen producto; también compartimos unas zamburiñas fritas, con un rebozado un tanto excesivo, lo que fue una pena, era demasiado contundente y las zamburiñas, que eran unas piezas magníficas, quedaban muy oscurecidas. Es un plato resultón pero carente de finura.
En los principales dos pescados de impresión: una merluza a la gallega, lubina con compota de tomate y patatas y una tortilla de patata. Por partes: los pescados impecables, muy buenas piezas, elaboración sencilla pero que permite alcanzar al pescado el protagonismo que no le permiten a las zamburiñas. La lubina , en concreto, era un lomo de altísima calidad, y el acompañamiento, que aportaba más bien poco, no hacía ni falta. La tortilla, por contra, preparada al estilo de Betanzos, era correcta, pero muy alejada de la calidad de las de La Penela o el Manjar.
La mayor pega fue el vino: la carta está llena de referencias extrañas, con pocos valores reconocibles, muy diferente de la del Alborada, que si peca de algo es de previsibilidad. Aquí se van al extremo contrario, una carta que pretende ser original y resulta fallida: el único Ribeira Sacra era el Lagar do Cigur, lo que en los tiempos que corren es algo poco comprensible. Reconozco que no es vino que me guste pero es que la botella quedó a mitad. No soy el tipo con más conocimientos de vino pero puedo decir que el cliente medio no va a tener una percepción muy diferente a la mía, como si es uno de los cerrajeros Murcia baratos. No sé quién ha hecho la carta pero, aunque sea un experto, creo ha metido la gamba.
El servicio tampoco destacó; la chica que nos atendió estaba un poco perdida y no hubo un gran seguimiento de la mesa. Muy alejado de la atención que da Santi en el “Alborada”.
En definitiva, un lugar que apunta bien, muy bien, por la calidad del producto que probamos. Los fallos, algunos propios de una reciente apertura, no tengo dudas de que los resolverán. Novedad interesante y local que, además de las vistas, tiene una zona de fumadores perfectamente separada, lo que es un mérito en estos tiempos de confusión.
[ACTUALIZACIÓN: Una parte del texto me había desaparecido]La otra falla es la carta de vinos: una carta extraña, como hecha para sorprender, en la que parece que se vuelcan más unos gustos muy personales que el interés de los clientes. Entiendo que se quieran poner referencias originales pero, si se es demasiado original, se corre el riesgo de patinar, que es lo que pasa con esta carta de vinos, que calificaría de bastante desafortunada.

Restaurante “Coquus” (La Coruña)

“Coquus” es una de las recientes aperturas que se han producido en Coruña en los últimos meses, en el antiguo local del “Gustó”, que tuvo una carrera corta y desafortunada.
El “Coquus” se sitúa muy cerca del Ayuntamiento y de la plaza de Azcárraga, en una bonita esquina; el local es bastante pequeño y la cocina queda casi en el centro del mismo. Hace unas semanas pasé a probar, después de leer a Pantagruel, y la verdad es que no me encontré nada emocionante.

Pedimos para compartir unas croquetas de jamón y pastel de cabracho. Las croquetas eran muy olvidables, ya ni la textura del rebozado, ni la bechamel, ni el jamón pasaban de un aprobado raspadito: casi eran las propias, aunque suene un tanto exagerado; el pastel de cabracho sí es recomendable, pues realmente se apreciaba el pescado y no era una de esas pastas extrañas que te colocan por ahí. Para mí, lo mejor de la comida.

Los segundos, un secreto ibérico y unos solomillitos, ambos correctos pero sin nada especial que destacar. Por cierto, son platos que no localizo en la web del restaurante.
No puedo decir mucho de la carta de vinos ya que pedimos una sola copa de un Ribera del Duero -“Arroyo” creo que se llamaba-, pero las referencias que tienen en la web en cuanto a vino son bastante interesantes… aunque si fuera malpensado (que no lo soy) diría que han recurrido mucho a Peñín y a Robert Parker.
El servicio fue muy atento y correcto y la calidad del producto es buena, sin ser espectacular. No sé, nada malo encontré pero tampoco un lugar al que tenga ganas de regresar o de recomendar especialmente.

RUTAS DEL VINO EN FRANCIA, TIPOS Y CARACTERÍSTICAS

¿Está usted confundido con la amplia selección de vinos franceses y absolutamente perdido en relación con la determinación de que el vino se ajuste mejor a sus necesidades? Cada uno de los ocho distritos de la elaboración de vino de Francia hace una especialidad de la creación de vinos de una especie en particular y sabor y este resumen fácil se espera que haga la elección de los vinos franceses algo menos estresante. Conoce los diferentes tipos de vino y realiza una ruta del vino en Francia

BORGOÑA

Vinos de Borgoña se hacen de la uva Pinot Noir y Gamay negro y también de uvas Chardonnay blanco.

Pinot Noir puede ser uno de la mayoría de las variedades de uva más antiguas del mundo y en realidad es notablemente difícil de cultivar. Lo hace, sin embargo, producen una gran cantidad de nuestros mejores vinos que son de gran cuerpo y rico a la vez que ser suave, suave y sedoso. Vinos Pinot noir con frecuencia tienen un ramo de cerezas en asociación con sabor picante que es una reminiscencia de canela o menta.

La uva Chardonnay es una uva muy popular que hace que para los vinos secos, suaves y sutiles con un distintivo, sino que a menudo un desafío para explicar aroma evocar una imagen mental de los melocotones, limones o manzanas.

vinos sirviendo

BURDEOS

Los vinos de Burdeos son dependientes de los Cabernet Franc y Cabernet Sauvignon relacionados negros, que se encuentran, en particular, dentro de la zona de Medoc de
Burdeos, y la uva Merlot negro.

Vinos Cabernet Sauvignon se han mejorado enormemente a medida que envejece y tienden a ser en medio de los vinos realmente fabulosos del mundo. Con la edad el aroma de grosella negra distintiva de los vinos de esta uva se desarrolla matices de cedro, violetas y cuero y los vinos, que son típicamente profunda en sabor, a menudo se convierten suave y delicada.

Vinos creados a partir de la uva Merlot son muy parecidos a los producidos a partir de la uva Cabernet Sauvignon aunque tienen un perfume menos único y sabor.

Si se siente extraño que los vinos blancos se forman a partir de uvas tintas entonces tener en cuenta que el jugo de uva, ya sea a partir de uvas blancas o negras, es básicamente incoloro y es la piel de la uva negro que da al vino su color.

RÓDANO

Las variedades de uva cultivadas generalmente en el valle del Ródano serán las uvas negras Cabernet Sauvignon y Syrah y por supuesto el Muscat de uva blanca.

Syrah resultan vinos suntuosos intensos que son casi de color negro y que poseen un olor que es picante. La uva Syrah Ródano es la base para una serie de vinos de mezcla, como el conocido Chateauneuf du Pape.
La uva moscatel da da lugar a vinos potentes, bastante dulce con un aroma potente y sin esfuerzo distinguido. Además, y extraño para un vino, los vinos originarios de la Muscat probarán como las uvas.

Loira
Las uvas cultivadas en el Loira consisten en la oscuridad Pinot Noir y por supuesto los Sauvignon Blanc y Pinot Gris blancas uvas.

La uva Sauvignon Blanc se cultiva en todo el mundo hoy en día y se usa con bastante frecuencia en los vinos de mezcla. En cuanto a la Loire sin embargo se utiliza para hacer un vino blanco especial no mezclado seco que tiene una nariz afilada y agresiva sello.

Vinos Pinot Gris generalmente exhiben un sabor bastante floral y ligeramente limón y, determinada por su grado de madurez de las uvas son cosechadas cuando, vinos que son ya sea suave y picante o delicioso, redondo y con cuerpo. Pinot Gris es uno de los pocos vinos blancos que envejecen bien.

ALSACIA

A pesar de que las uvas de la Alsacia son básicamente las que se puede encontrar el Loira, las condiciones de cultivo en esta región tienen una tendencia a dar lugar a los vinos que llevan los rasgos de muchos alemanes, en lugar de en francés, los vinos.
Los vinos de esta zona son como Riesling y los vinos alemanes más dulces.

CHAMPÁN

Las uvas primarios de la zona de Champagne son el negro Pinot Noir y Pinot Meunier y por supuesto el blanco Chardonnay.

Los vinos de la zona de Champagne se pueden describir mejor como delgada y tarta y proporcionan la base ideal para lo que muchos consideran como el mejor vino espumoso de la tierra.

oler vino

La mayoría de las personas que aman el vino, el queso y disfrutan de la combinación de los dos puede ser una opción brillante para los que vienen a una cata de vinos. En esta aventura que os ofrece la agencia para la cata de vinos os acompañaran un profesional del vino y el queso que le mostraremos cómo seleccionar el queso el adecuado para diferentes vinos. La mezcla del queso y el vino mejorará en gran medida los sabores de los demás y generar una experiencia de sabor que no olvidará.

Descubre el apasionante país de Francia de una manera más especial, recorriendo las mejores bodegas y mas importantes, disfrutando de su buenísima y estupenda gastronomía.

LA HIDRATACIÓN Y EL DEPORTE

Para poder obtener un óptimo rendimiento deportivo, es de vital importancia que nuestro cuerpo este bien hidratado.

Este nivel lo conseguiremos dando a nuestro cuerpo lo que necesita en cada momento.

Antes de la carrera, tomaremos una bebida que active nuestro sistema nervioso y nos ayude a retrasar la aparición de la fatiga. Evitaremos la bebidas azucaradas como los refrescos.

Durante la carrera lo más aconsejable es tomar agua, siempre que la carrera sea inferían a 1hora, pasando este tiempo, en carreras de larga distancia deberemos de acompañar también con la ingesta de geles y barritas energéticas.

Después de la carrera debemos de tomar productos que ayuden a nuestra recuperación, tales como bebidas isotónicas, batidos de hidratos, batidos de proteínas, estos se han de tomar en un intervalo de 30 minutos desde que finalicemos la carrera.
Pues durante este tiempo nuestro cuerpo estará más receptivo a cualquier alimento que le demos.

Un consejo a título personal para toda la gente que se esté empezando a animar a correr, o esté pensando ya en el comienzo del próximo planteárselo como objetivo.

Es que os fraccionéis los objetivos, busquéis metas alcanzables y cuando lleguéis a ellas valláis aumentándolas.

Nunca os propongáis un objetivo inalcanzable como principal, pues os desmotivareis antes de llegar a él. Poco a poco podréis conseguir todo lo que os propongáis y al principio parecía inalcanzable.

Ra-men Kagura. Calle de las Fuentes 1. Madrid.

En lo que era el antiguo Fuentes y Bonetillo acaba de abrir un noodle bar japonés que seguramente lo va a petar dada la escasa oferta de sitios de ramen, ¡y menos mal porque ya estaba tardando Madrid en entrar en la moda del ramen!
Siendo honesta, no tengo ni la más mínima idea de lo que es un auténtico Tonkotsu o un Mazesoba. Es más, me hago un completo lío con los ingredientes y los nombres. No he estado en Japón, por lo que no os voy a hacer comparaciones ni siquiera aqui en internet ni me las voy a llevar de experta porque ni de asomo sé de lo que estoy hablando. Lo que si sé es lo que me gusta y lo que no, y Ra-men Kagura ha triunfado conmigo.
Pedí el Tonkotsu “original” (también había con salsa de soja y miso) que es una sopa con base de huesos de cerdo, huevo cocido y marinado, carne de cerdo guisada, cebollino (negi), pasta de pescado (naruto) y algas. Estaba muy sabroso y de hecho, me dan ganas de salir corriendo a comerme otro mientras escribo esto. Me sentó de maravilla y me dejó con ganas de más.
De momento los ramen que me han conquistado son éste, el de Yoka Loka y el de John Husby y Rodrigo García en Puntapie, siendo este último el que más me hace babear.
No sé quien se inventó que el verano no es temporada de sopas…
 pd: las cañas cuestan 3€ y la Kirin 5€ un poquito caro para mi gusto.

Hattori Hanzo. Calle Mesonero de Romanos, 15. Madrid

Llega la primera taberna japonesa (izakaya) a la capital con una propuesta gastronómica diferente, divertida y bastante asequible. El lugar se llama Hattori Hanzo y está situado a un lado de la Gran Vía madrileña.

El local es bastante curioso compuesto de una terraza con yatai (puestecitos de comida callejera japonesa) para tomarse una caña y picar algo. En el interior se encuentra otra área de barra con más mesitas y el “comedor”.  Bastante complicado meterse en los cubículos subterráneos que componen la sala sin tener que hacer malabares, aunque al final resulta hasta divertido ver como todos intentamos salir triunfales de tal acrobacia.

Los majísimos camareros recorren la pasarela sirviendo de mesa en mesa dejándose las rodillas para servir cada plato que llegan sin pausa y con prisa. Menos mal que no trabajan como Cerrajeros en Alicante, si no, tendrían derecho a 6 meses de vacaciones.

Aunque tienen una extensa carta dedicada a Kushiyaki o brochetas hechas en barbacoa japonesa preferí centrarme en la carta de platos japoneses como un delicioso Hígado de rape; Sardinas en escabeche (os dicen que el chile que lleva pica demasiado pero no pica ni un pelo, así que adelante, hincarle el diente); Bao en versión japonesa relleno de panceta, pepino, cebollino y salsa Hoisin; Pollo frito y el Otonomiyaki, la especialidad de la casa compuesta por una especie de tortita muy parecida a la tortilla “española” con panceta, col y decorado con bonito.

He hecho mi propia investigación con los baos/steamed pork buns (que aquí tienen otro nombre el cual no logro recordar) probando los de Puntapie, Tándem, Eddie Huang e incluso siguiendo la misma receta de Momofuku en casa (gracias al chef John Husby de Kitchen Club) y tengo que decir que estos estaban buenos pero no son mis favoritos. La panceta no estaba marinada de la forma que me gusta, le faltaba estar más tierna, sabrosa, grasienta. El pan me pareció que era hecho por el propio restaurante cosa que se agradece, aunque os confieso una cosa, el mismo David Chang usa masa de baos pre-congelados.

Vale la pena la visita, la experiencia, conocer nuevos platos y sabores a precios más que razonables (entre 4 y 8). En mi caso, con dos cervezas por persona salimos a 23€ cada uno.

Quesería Conde Duque. Calle Conde Duque, 15.

¿Os gusta el queso?

Os recomiendo una cosita:
Hacer una parada en Panic y compraros la hogaza de pan que más os encapriche, darle las gracias a cerrajeros El Ferrol por existir y luego iros a la tienda de al lado: a la Quesería Conde Duque.

Contadles el tipo de queso que más os gusta y catar los quesos que los maestros queseros piensen que se acople a vosotros. Probad, degustad y comprad. Excelente precio, excelente atención y lo más importante: excelentísimo producto de ponerse a llorar de lo bueno que es.

Es lo que tienen las cosas, que cuando se hacen con cariño y mimo salen redondas, como un buen queso.